Ciudad desecha
Las calles son hechas con barro y piedras de río, son hechas con tejas y
mosaicos rotos. Escombros.
Hay mierda que ha sido dejada por los perros callejeros y gallos que se
pasean comiendo quien sabe qué. A veces, los niños juegan dominó en el portal
de sus casas, en medio de sillas plásticas de varios colores. Las casas son de
madera y después de concreto, mal hechas. Calles artesanales. Los niños juegan
en la calle. El hedor a podrido o a caño en las quebradas y basura que se
acumula desde los tiempos de la conquista. Después, la calle pavimentada, mal
hecha o más bien sin andenes. Una vez había una rata aplastada, en la tarde no
la volví a ver.
Música por doquier, salsa reggaetón, ranchera del momento eso sí. Aquí no
estamos desactualizados. Con todo y eso, uno se siente como en casa. Seguro
porque la casa está en la calle, sin pena.
Hoy sentí tristeza por todo lo que ví, un “estadio olvidado” y a plata? -Se
la robaron?
Otra vez, las mismas viviendas en madera pero ahora en el barrio el
cristal, unos alrededores dignos los que rodean el llamado “estadio” que tiene
Buenaventura.
Los niños jugaban en medio de la maleza crecida, creo que jugaban football.
Una avenida sin fin, sin árboles y un sol tremendo. Sudaba hasta los
hombros.
Ese es mi bello puerto, como la canción, de bello tiene la gente.
Y luego el shock, pensé que no había sitios así en Buenaventura, el barrio
“El galeón” barrio con una gran reja en la entrada, como si dijera “aquí no
pase”. Casas inmensas, una calle tranquila y silenciosa. Aquí vivió un ex
alcalde, la casa de allá es del Senador. Qué cambio, pensé. Así que si les
gusta el silencio.
Aún recuerdo ese Estadio y sus escaleras, con la naturaleza que se había
apoderado de ellas se me parecía a las terrazas de Machupichu, aunque nunca he
ido por fotos se ven así.
Cerca, había una casita con un puentecito hecho en madera, atravesando una
quebradita, se me pareció a Venecia. Luego vimos una Casa que se había hundido
de un lado, como en Pisa. Colombia no tiene nada que enviarle a Italia, a
nuestra manera.
Cómo es posible, que todo esto haya pasado en nuestras
narices? Seguro no lo quisimos ver. Nos hemos robado tu plata ciudad desecho,
ciudad reciclada, pueblo pobre, gente amable.

